Mike Lawford (Nicolas Cage) es un maestro de universidad que pierde a su hijo en el carnaval de Halloween, pero no fue un extravío normal o un secuestro, el pequeño había sido arrebatado de su padre por un fantasma. Un año después a unos cuantos días para el 31 de octubre, Mike ha perdido muchas cosas importantes en su vida al haberle dedicado una ardua búsqueda a su hijo. Es hasta este momento en el que empieza a tener las primeras pistas de quien se llevo a su hijo y que no se trata de algo normal.

Este largometraje cuenta con un argumento intrigante que genera curiosidad pero es arruinado con diálogos pobres y actuaciones deficientes. La forma en la que se van dando los sucesos de un estilo detectivesco es lo que ayuda a la película en su mejora, aunque se pierde al haber tropiezos en culminar con un buen desenlace